Querida Marca,

el otro día al llegar a casa tenía una carta en el buzón. Era de mi antigua comercializadora eléctrica. Sí, yo soy de esos que con todo este lío actual ha hecho números y buscado la mejor opción, y en mi caso eso ha implicado cambiar de proveedor. ¿Qué crees que decía esa carta?

No, no era una oferta para tratar de captarme (eso ya lo intentaron en dos llamadas telefónicas hace unas semanas), era una carta para darme las gracias por el tiempo que había sido su cliente y para decirme que, si en algún momento me lo replanteaba, estarían encantados de volver a ser mi comercializadora.

Nada más. Bueno, alguna cosa más, pero eso es lo que se me queda en la memoria de toda la carta.

¿No te parece bonito (y sencillo), Querida? No olvidemos nunca que quien un día fue cliente, puede volver a serlo en el futuro. Dejemos puertas abiertas siempre…

Cuídate!

Un abrazo,

L.

¿Quieres que te ponga en copia oculta en los siguientes? ¡No problemo!

¡Ponme en copia!

Vamos con lo de las cookies.

Esta web utiliza cookies, que se almacenan en tu navegador, y realizan funciones tales como reconocerte cuando vuelves o ayudarme a comprender qué encuentras más interesante y útil de todo lo que vaya publicando. Las hay de varios tipos:

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tienen que estar activas siempre para poder guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies analíticas

Utilizo Google Analytics para recopilar información anónima de tráfico, como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa permite mejorar la web y ajustar los contenidos a lo que realmente os interesa.

Cookies adicionales

También tengo operativas las siguientes cookies adicionales: Pixel de Facebook y Pixel de Twitter.

Dejar estas cookies activas permite lanzar campañas de anuncios que se muestren solo a gente a la que le pueda interesar este tipo de contenido (y así no molestamos a los que esto les da igual)