Querida Marca,
Cameron Diaz, entre otras cosas, también vende vino.
Por lo visto, vinos que un entendido en vino calificaría, como mucho de normalitos.
Pero no se los vende a entendidos en vino, sino a mujeres que buscan desconectar y “premiarse”.
Y para eso, no hay que hablar de lo que hablan todos los vinos, sino de otras cosas, y con otras formas. Porque las historias que contamos tienen que estar alineadas con las historias que quieren escuchar las personas a las que nos dirigimos.
Tenemos que darles razones para que den el siguiente paso.
Todo lo demás, es ruido y autobombo.
Hablamos cuando quieras, y revisamos si lo que estás contando cumple esa norma, o si estás siendo “demasiado purista” y hablas como tu sector, no como tus clientes.
Abrazo!
PD.- No sabía de esta aventura de Cameron hasta que leí este articulo en linkedin de Miguel Angel Díez analizando la marca. Ahí nace esta carta, Querida.