Querida Marca,
el servicio postal de Dinamarca ya no reparte cartas. Dice que se mandan tan pocas, que casi mejor cerrar el servicio.
No sé a ti, pero a mí me ha dado pena, aunque es verdad que sólo me envío cartas contigo… y son digitales.
Pero me da pena.
Lo que me devuelve un poco la esperanza es la tremenda cantidad de señales que veo últimamente de que un número considerable de personas está demandando volver a lo físico, a lo analógico, a lo presencial, hartos y saturados ya de lo digital y la tiranía de los algoritmos.
Hablamos cuando quieras porque esto abre un mundo de oportunidades y posibilidades.
Abrazo!