Querida Marca,
Pon cara a tu comunicación.
No te esfuerces en ser “aestethic”, eso aburre ya (lo comentábamos en nuestra última carta, recuerdas?). Muestra todo, lo bueno, pero también lo malo (con cuidado, claro, que una cosa es mostrarte vulnerable y “relatable”, y otra fardar de ser un desastre…), y olvida un poco el “cómo se verá”.
Habla para quien no te conoce, no sólo para quien sabe quién eres. De hecho, son más los primeros que los segundos.
Y si puedes, como te decía, haz que sea una persona quien hable, no un logotipo. De los logos, no nos fiamos, de las personas, sí. Al menos de algunas.
Abrazo!