Querida Marca,
¿Recuerdas cuando lo que subíamos a instagram era una foto del desayuno, el encuentro con los amigos, el café o la cerveza que nos tomábamos? Ay qué tiempos, verdad? Ahora todo ha de estar perfecto, colocado, iluminado, posado… ¿no te cansa?
Pues resulta que ese mismo cansancio lo está sintiendo mucha más gente de la que te crees. Lo que pasa es que parece que pocos se atreven a dar el paso y volver a ese contenido más “real”, más “auténtico”, porque también es más “feo”.
¿Quién se atreverá a ponerle el cascabel al gato? ¿Quién saltará ese abismo, aunque al principio sus views puedan ser menos? ¿Serás tú?
No digo que sea la fórmula mágica, pero según cuáles sean tus números actuales, quizás merece la pena probar.
¿No te parece?
Abrazo!