Querida Marca,
Meter la última tecnología no es una obligación, es una decisión.
Cambiar un formulario de contacto en tu web por un chatbot, sustituir un teléfono de atención al cliente por una IA, cerrar tu oficina abierta al público y derivar a todo el mundo a una app, una pantalla o un servicio online, ninguna de esas acciones es obligatoria.
Tú las eliges.
Normalmente buscando tu propia rentabilidad.
Pero en esa elección, ¿a quién estás dejando atrás?
Sólo espero que no sea a tus clientes.
Porque si lo es, igual te vas a quedar sóla con tu tecnología y tu rentabilidad optimizada.
No sigas a ciegas lo que hace tu competencia o «el mercado«.
Sigue lo que hacen – y cómo lo hacen – tus clientes.
Y los que quieres que lo sean.
Ellos son tu brújula.
Son los que alimentan tu cuenta de resultados.
Abrazo!