Querida Marca,
Ya no tenemos 30 minutos para contar nuestra historia.
Ni siquiera tenemos 30 segundos.
Ahora si alguien te dedica 3 segundos, ya vas bien
Por eso, ahora lo que cobra importancia en el storytelling de marca, más que explicar (y repetir) conceptos, es el mantener una coherencia entre todas las piezas. Una estética, un vibe, que dicen los modernos, un rollo, una forma de comunicar, que te lleve a pensar y a identificar a la marca cuando lo veas, más que la historia que nos está contando.
Además, tampoco hay ya un orden en lo que contamos, porque es el algoritmo el que de repente decide mostrar hoy lo que publicaste hace 4 días, así que tampoco hay continuidad narrativa. Cada pieza, empieza y acaba en sí misma.
La narrativa de marca se está convirtiendo en estética y atmósfera.
En tono.
En voz.
Vaya lío…
Abrazo!