Querida Marca,
ayer, en un arrebato, te mande un mail un poco a lo loco, pero es que, ¡cuántas cosas han pasado desde nuestra última carta!
Parece mentira lo que puede cambiar el mundo en unos meses.
Que si la irrupción de la IA, que si la fiebre por la automatización, que si el declive de las redes, que si la caída de la interacción, que si las búsquedas que ya no llevan tráfico, uff… mucho cambio, aunque tampoco tengo claro que necesariamente a mejor, no te voy a engañar. O al menos, no sé todavía para quién va a ser mejor.
Porque, si nos despiden a todos, ¿quién nos va a comprar? ¿con qué dinero?
No sé yo, pero eso no pinta del todo bien.
Y en medio, mientras todo eso se aclara, tú y yo, haciendo lo nuestro.
Ante un público que ya no se fía de lo que ve en las pantallas (normal), que está saturado (normal también), descreído y desganado (súper normal, porque así estamos todos a veces).
El mundo se ha vuelto loco, y yo ya no sé si quiero saltar o si quiero intentar entenderlo, si es que aún estamos a tiempo de eso.
¿Te parece, como te decía ayer, que retomemos esto de enviarte mails cortitos de vez en cuando con cosas que vaya viendo? Ya sabes, ideas, conceptos, aprendizajes o reflexiones que no me quiero llevar a calvoconbarba.com, por lo que sea, pero que quizás nos sirvan para seguir navegando estos mares revueltos del marketing y la comunicación.
Yo estaré a este lado, para lo que necesites.
Abrazo!